"SOMOS UNA FAMILIA QUE APOSTAMOS LA IGUALDAD PARA TODOS"
El Proyecto: Ponte en mis zapatos, viene siendo ejecutado por el Grupo de Iniciativa Nacional por los Derechos del Niño (GIN) en Carabayllo, con el apoyo colaborativo de la Coordinadora de Profesionales por la Prevención de Abusos (CoPPA).
En el proceso de la intervención con las familias cuidadoras de niños, niñas y adolescentes con discapacidad de la zona de Torre Blanca, del distrito de Carabayllo, se logró recoger su opinión con relación a la Inclusión, como una necesidad para el desarrollo conjunto, y para una convivencia colaborativa entre todos, orientada a solucionar problemas o adversidades en familia. Como ejemplo de esto, relatamos un testimonio familiar que es un ejemplo de lucha constante y de propuesta para seguir apostando por el bienestar integral de los niños, niñas y adolescentes con discapacidad.
Testimonio:
Soy el adolescente Haritz Ali Barragán Pinchi, de 14 años de edad. Me encuentro cursando el tercer año de secundaria en la IEP “Yo Soy Jesús” participo como brigadier eclógico. Los médicos me han diagnosticado TDAH (Trastorno por déficit de Atención con Hiperactividad, CIE 10 F90)
Mi familia está compuesta por mi madre, Elisa Pinche, con 47 años, ella hace de todo; vende, comida, nos cuida y nos ayuda estudiar. Mi padre, Eli Carrasco, que trabaja como albañil en las noches conversa con todos; mi hermana Kapriz, de 22 años; mi hermana Nicol, de 17 años; mi hermano Ángel Eduardo Guerrero, de 11 años, que estudia en el 5to de primaria en la IE N° 8169 Peru Japón que nació con una enfermedad denominada reducción de miembros inferiores” (CIE10 Q73,8); y mi hermano Deyvis Carrasco de 13 años, que estudia en el tercer año de secundaria, en la IEP “Yo Soy Jesús” y es brigadier de defensa Civil.
Somos una familia unida. Vivimos en la Avenida Colectora Alterna en la Mz O 1 Lote 02, en la Zona de Torre Blanca del distrito de Carabayllo. Como referencia tenemos el ultimo paradero de la Línea N°02. Al vivir en esta zona nos sentimos alejados del mundo. Como familia, cada día nos queremos mucho y nos ayudamos para salir adelante y enfrentamos todo lo que se nos presenta, como la falta de economía, las enfermedades, la crítica y burlas de algunos vecinos, la falta de atención oportuna de los servicios de salud, y por nuestras condiciones de discapacidad, pero no nos interesa más que salir adelante con apoyo y atención familiar.
Como familia estamos convencidos que para vivir necesitamos trabajar, ganar dinero para comer y sobrevivir. También tenemos siempre presente a Dios, como lo más importante. Y tenemos una gran madre guerrera, que nos enseña a respetar y valorar la vida, tanto la nuestra como la de los demás. Nos dice “respeta para que seas respetado”. Mi madre es una gran lideresa en la comunidad ya que ella es presidenta de la Olla Común Mi Angelito, se preocupa mucho por la alimentación de los vecinos.
Nuestros padres nos enseñan a valorar la vida, a respetar a las mujeres y a todas las personas, y que todo lo que uno recibe en la niñez será compensado cuando tengamos una familia, y nuestros hijos tendrán mejores oportunidades que nosotros.
El acuerdo de mi familia es apoyarnos. Trabajar todos en conjunto, vendiendo refresco, comida y otras cosas, para que ingrese dinero y ayudarnos en la economía familiar, siendo lo primero la comida y salud.
Yo estoy muy contento de tener una familia buena y comprensible. Agradezco a Dios porque me llevo muy bien con mis hermanos Ángel y Deyvis, con quienes somos grandes amigos y nos ayudamos en todo; no permitimos que nadie en absoluto nos maltrate y nos discrimine por nuestra condición, ya que no le hacemos nada de malo a nadie por ser lo que somos. Tenemos nuestros sueños y también nuestros temores: miramos lo que sucede en el mundo: la inseguridad, la delincuencia y tenemos temor y miedo a que nos pase algo.
Por ejemplo, mi hermano Deyvis, cuándo era más niño, quería ser policia, ahora ha cambiado, ya no quiere ser policia, ahora quiere estudiar Astronomía, ya que todos sabemos que la policia es corrupta y no ayuda en la seguridad ciudadana. A mí me gusta mucho leer muchas obras literarias y me es de mucha utilidad por las historias que me hacen reflexionar.
Los tres hermanos jugamos y compartimos momentos de alegría y planificamos siempre hacer cosas juntos. Nuestros acuerdos, que compartimos para la vida, así nos separemos, son:
- Luchar por los derechos de la inclusión (todos somos iguales)
- Igualdad para todos
- Buscar la Paz mundial no a la guerra
- Cuidar a los desprotegidos
- Valorar la vida con justicia y amor.
- Apoyar a la persona que sufre y no tiene (ser solidario)
- Las reglas y acuerdos que se tienen son aplicables para todos
Me doy cuenta de que la escuela, el vecindario y las autoridades no nos otorga información y conocimiento sobre nuestros derechos y como generar mayor desarrollo económico, social y cultural para salir de la pobreza y salir adelante como lo hacen en otros países.
Es muy importante que recibamos mayor atención y apoyo en nuestro aprendizaje para que cada día seamos mejores personas y podamos ayudar a los demás. Capacitados e informados, podemos participar en proyectos que nos den un horizonte de progreso, integración y bienestar.
Para el Grupo de Iniciativa Nacional por los Derechos del Niño (GIN), esta historia como otras muchas más, nos indica que las familias que se encuentran en condiciones de pobreza extrema son el resultado de la exclusión política y necesitan ser orientadas y motivadas para realizar acciones de incidencia para el acceso a sus derechos, promoviendo la inclusión socio educativa de niños, niñas y adolescentes con discapacidades, fomentando el esfuerzo y empoderamiento comunitario, implicando eficacia en los servicios públicos para mejorar las condiciones de vida.